Secretos de estado

Buenas noches:

¡Demasiado tiempo sin escribir¡ 

La independencia la llevo fenomenal y es cierto que estaba pensando dejar de escribir de películas y aprovechar para centrarme en otros proyectos, hasta que esta semana, mi compañera Irene dijo;

- ¡Escribir de películas esta guay¡ y si; tiene toda la razón del mundo, es muy guay. 

Hoy ha sido un Domingo francamente "bueno" después de ir ver a mi iaia, hemos podido retomar, Brenda, Laurita y la escritora, nuestras jornadas de playa. Bienvenido sea el sol, ciao lluvias.

A pesar de que mi madre tenía preparada otra opción para mí retorno al blog, he decidido ver 
(Secretos de estado)  es la segunda película que veo con este título, hoy vamos a escribir de la apuesta francesa. 

La película tiene dos claros protagonistas; dos jóvenes que serán manipulados, en función de dos fuertes intereses, ella por el patriótico servicio de inteligencia francés y él por el terrorismo islamico.

Lo más interesante de esta película es como utilizan, la vulnerabilidad y la oportunidad del mal momento de los personajes, su debilidad, para utilizarlos como piezas de ajedrez, en un juego psicológico,perfectamente, diseñado como estrategia de guerra.

Atacan por el miedo y con el amor, es curioso que en ambos casos, se les coacciona ,en el momento más frágil y se les seduzca con amor, con la familia , con la soledad como amenaza.

Ella es un personaje maravilloso, en el que cualquiera de nosotras se puede ver reflejada, una mujer brillante, inteligente, con sueños y aspiraciones que nadie le costea, digna de amor y que es consciente del poder de su belleza. Y él es un personaje entrañable, que no encuentra buenos medios para solucionar sus problemas y que busca el amor y la aprobación de la única persona que tiene, su madre. Al final cualquiera podríamos ser victimas de una manipulación bien diseñada. 

¿No podrían coaccionarme a mí, sí me amenazaran con perder el amor de mi padre? 

Obviamente si y seguramente, no es algo que sólo suceda, en ámbitos de marginación social.

Somos vulnerables y asombrosamente predecibles y aunque los algoritmos de Tinder no lo consigan, inteligencia y los terroristas, que de inteligentes, tienen mucho, si darían con nuestras claves emocionales. 

Esta es una de esas películas que te hace reflexionar de la ética y de los mecanismos que se llegan a utilizar, tanto para protegernos de la inminente y constante amenaza de Oriente Medio, tanto como para reclutarnos entre las líneas del Corán, que como imaginaréis al igual que la Biblia, no justifica el asesinato y lo condena como tentaciones del diablo.

Y me despido con la maravillosa frase con la que empieza la película; mientras no vendas tu alma al diablo intentará comprártela.

 Yo por si me está escuchando, cuando vaya al cielo soy de todos; Dios, Alha, Buda...
 que lucifer solo me gusta en la serie de Netflix🙊🙊

¡Hasta la próxima y gracias por leerme¡💚💚💚💚💚💚💚💚💚💚💚💚💚💚💚






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